Básicamente, una cocina familiar es un verdadero espacio abierto a todo. Un sitio donde se ríe y se llora, se juega y se estudia, se discute y se decide. Pero también donde se cocina y se come, a veces con los amigos de la familia, grandes y pequeños. Todo esto debe tenerse en cuenta en el proyecto.

Cocinas para familias
Pura vida con espacio para explorar

El corazón de la familia late en la cocina.
Una cocina familiar debe satisfacer muchas necesidades distintas. Desde luego, debe tener espacio suficiente para cocinar y comer. Pero también es el punto de encuentro de grandes y pequeños, un espacio para reír, contar, pelear, hacer las paces, el centro de gestión de la vida familiar, un lugar de juego y mucho más. Los materiales de las superficies deben, por tanto, ser resistentes y la cocina debe estar diseñada teniendo en cuenta a los distintos miembros de la familia. Así se evitan accidentes instalando aparatos en alto, mientras que los armarios bajos con ayuda para la apertura hacen a todos la vida más fácil.


Muy importante es que haya suciente espacio de almacenaje. Se debe aprovechar al máximo el espacio disponible, de lo que se encargan no solo las soluciones inteligentes y fexibles de equipamiento, sino también la gran variabilidad de alturas y profundidades de los armazones. La vida
familiar se desarrolla así libremente.

A Day in the Life
Denise & Reingard: La abuelita

Como niña refugiada se es más consciente de las cosas que de verdad importan en la vida. Por eso, para mí la familia siempre fue lo primero. Mis hermanos y yo ayudábamos desde pequeños a mi madre en la cocina. Así nació una pasión por la gastronomía y las recetas tradicionales que pasan de generación en generación en nuestra familia. Y cuando veo el amor con el que mi nieta cocina en casa con la abuela, me emociono. Igual que cuando toda la familia se sienta después a la mesa para charlar, reír y dejarse mimar.












