
„La forma sigue a la función“ es una máxima utilizada en el diseño y la arquitectura. La forma y el diseño de los objetos deben derivarse de su función, de su finalidad de uso. Después, a la inversa, de la forma también puede derivarse una función.
En Schüller el desarrollo de producto también tiene en cuenta los resultados de la investigación sobre modas y grupos objetivo. A través de la propia observación del mercado y el diálogo con los socios colaboradores se identifican exigencias concretas para convertir los deseos y expectativas del comercio y los consumidores en ideas innovadoras. Así por ejemplo, Schüller es el primer fabricante en ofrecer una cocina modular en dos alturas constructivas distintas, por un lado para permitir una adaptación óptima al tamaño corporal del cliente y, por otro lado, para satisfacer los distintos requisitos de los edificios de construcción nueva y antigua, respectivamente.